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EE.UU.: no más visas para las parejas de diplomáticos gay que no estén casados

A partir de ahora Estados Unidos, determina que las parejas de los diplomáticos y funcionarios de la ONU que deseen acceder a la visa diplomática deben tener la condición de casados. El visado ya establecía dichas condiciones a las parejas heterosexuales, pero en el caso de los gays es una novedad que implica problemas. 
Las parejas de los diplomáticos y funcionarios gays se hallaban exentos del requisito del matrimonio. Esta nueva condición impuesta por el Gobierno de Donald Trump se da en un contexto en el que apenas 25 de los 193 países miembros de las Naciones Unidas es legal el matrimonio homosexual.
Ante el rechazo de la comunidad LGTB por la nueva medida de la Administración de Donald Trump, el Departamento de Estado defendió este martes que “no es un ataque” si no “un avance hacia el trato igualitario”.
 Las 105 familias que viven en Estados Unidos gracias a la visa diplomática y que se ven afectadas por dicha normativa tienen apenas tres meses para poder casarse. En caso no efectúen dicho procedimiento perderán el visado que les permite residir en el país.
"Los esposos del mismo sexo de los diplomáticos de Estados Unidos ahora podrán disfrutar de los mismos derechos y beneficios que los cónyuges del sexo opuesto", rezaba una declaración del Departamento de Estado, a pesar de que las parejas homosexuales de los diplomáticos se verán afectados. 

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Una medida intolerante contra la población LGTB
El cambio revierte una política implementada en 2009 por la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton. La demócrata incluyó a las parejas de hecho de los diplomáticos y de los funcionarios de las Naciones Unidas en los susceptibles a obtener un visado conocido como G-4. 
La ONU-GLOBE -la rama de defensa de los LGBT en el organismo- también repudia la nueva política. Alfonso Nam, presidente de la organización, sostiene que la intención del Departamento de Estado es tratar a todas las parejas igual, pero remarca que no hace más que limitar las opciones de los homosexuales. “Un hetero solo tiene que casarse y venir. Pero para un gay de un país donde se criminaliza la homosexualidad no funciona así. Muchos quieren trabajar en Estados Unidos precisamente porque pueden vivir con su pareja sin problema, pero ahora deben casarse antes”, explicó al diario El País.

La exembajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas Samantha Power ha calificado la medida vigente desde el 1 de octubre de "innecesariamente cruel e intolerante". "Solo el 12% de los estados miembros de la ONU permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo", argumentó Power en su cuenta de Twitter para justificar su rechazo. 

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